#TSocial y...

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¿Libres o Esclavos?

Main Image pinguinos jpg by Leidi Forero on Flickr (CC BY 4.0) adapted text on the material

Asumo que el estilo como me expreso pudiera herir susceptibilidades pero no gobierno las emociones ajenas sino las propias, por lo que inicio este post expresándoles de antemano que honro y respeto a todos los seres de la forma en que la vida y estos a mí me lo permitan, mi intención no es ni fastidiar ni polemizar con nadie, solo hago dos de las tantas cosas que me gustan hacer, expresarme y compartir, y en el proceso, intentar profundizar sobre elementos que pudieran potenciar el equilibrio entre mi sentir, pensar y hacer. A quien le guste pues que lo disfrute y al que no, pues que disfrute cualquier otra cosa de esta vida que hay muchas y para eso también estamos. Este artículo es un complemento o continuación de "La Alegría de Vivir, Desafíos y Obstáculos" y en este, como en los anteriores nada está concluido, nada es absoluto y definitivo. También antes de continuar quería agradecer a Jhoenny Liseth por publicar su primer post en "#TSocial y..."

Ahora si, ¿Libres o esclavos? asumiendo que libres es ser auténticos, soberanos e independientes en nuestro sentir, pensar y hacer, y esclavos lo opuesto a esto, me permitiré revisar elementos que se desprenden de esta afirmación con la compañía de quien quiera hacerlo a través de la lectura.

Revisemos esto, si muchos nos planteamos liberarnos de limitantes o condicionamientos y no alimentar a sectores parasitarios que viven del grueso de la población, si nos planteamos usar los recursos que realmente necesitamos o que realmente vamos a disfrutar y nos permitimos además, ser lo creativos que somos frente a la lógica del desecho que está (con nuestro permiso consciente o no) haciendo que la abundancia no fluya de forma adecuada para muchos de nosotros, es muy posible que podamos acelerar el crecimiento material y espiritual en total equilibrio y armonía con todo lo que somos y el mundo que nos rodea al que estamos indudablemente conectados.

Vamos a escenarios más concretos para intentar ser un poco más gráfico
y revisar si esto es posible o no, imaginemos que al menos el 90% de las personas con Smartphone en el mundo boicotiaramos cada quien con su estilo, a su mejor manera y de forma individual las aplicaciones que innecesariamente para nosotros ocupan demasiada memoria RAM en estos equipos, de la empresa que sea, es probable que empiecen a perder mercados, la desaceleración de sus groseras ganancias sería un hecho o mejor aún, imaginemos que el 90% de los usuarios de equipos con Android en el mundo, rootearamos nuestros equipos y ampliáramos nuestras RAM con memorias extraíbles, es posible que esto permita que, a los equipos de gama media o baja no lo estemos desechando a los 6 meses o al año de comprarlos , tendrían muchas empresas que empezar a adecuarse a una nueva realidad, una realidad que no estarían imponiéndonos, una realidad donde seres humanos conscientes estaríamos marcando nuestro rumbo, con nuestro ritmo, no al ritmo que imponen los que ni siquiera pueden consumir todo lo que acumulan, si no a un ritmo autónomo e independiente dentro de lo que cabe, porque ciertamente al final y desde el principio del cuento si es que hubo un principio y hay final, todos estamos de alguna forma conectados (y no precisamente por Facebook) por lo que conscientemente bailaremos con otros a su ritmo, a su paso, en otras, bailaran a nuestro ritmo, a nuestro paso y para mí en el mejor de los casos, bailaremos a un ritmo, a un paso fusionado con otra persona tal como si fuéramos un solo ser en vez de dos.

Transformar la sociedad cambiando nosotros, transformar el medio ambiente al cambiar nuestro pensar, sentir y hacer, transformar las formas como nos relacionamos, como nos vinculamos, es lo más probable que suceda cuando observemos e identifiquemos realmente las limitantes o condicionamientos que nos imponemos. Aceptar lo que está, sea agradable o desagradable para nosotros, observándolo sin prejuicio alguno, sin miedos y sin apego o dependencia, hace que empiece a derrumbarse lo que tiene que derrumbarse y hace que renazca lo que tenga que renacer, quizás no solo el ave fénix tenga esta capacidad. Una twittera que tiene una comunidad bastante amplia escribió unas palabras con un estilo mágico y sutil muy propio de ella, que me gustaría compartirselas ahora que han llegado aquí en la lectura.

'Perdonar significa "abrazar con amor"...
Cuando perdonamos a los demás,
los estamos abrazando con amor...
Pero el "perdonar a los demás" es una ilusión,
pues ellos son nuestros espejos,
están ahí para reflejar nuestras sombras, nuestros egos...
Por tanto, no es a los demás a quienes debemos perdonar,
sino a nosotros mismos...
Debemos "abrazarnos con amor" a nosotros mismos...
abrazar nuestras sombras;
abrazar nuestro enojo, rencor, nuestra ira, nuestro dolor...
abrazar el sufrimiento que sentimos dentro,
para transformarlo en luz y amor...
Es de esta manera como transmutamos y sanamos...'



Después de la hermosa combinación de palabras de Roos, quisiera mencionar otro elemento condicionante que también me parece importante revisar y es el que tiene que ver con los chantajes a los que nos sometemos, por ejemplo, que unos vamos a ascender a una dimensión superior y otros no, que unos vamos al paraíso y otros no, que unos somos culpables por no participar del progreso o la bancarrota de nuestro país y otros no, si ese fuera el caso, que no lo es, (sino en el chantaje religioso y político) pues yo me quedo, porque no me interesa ninguna dimensión superior ni paraíso de cuentos. No me interesan dioses, maestros ascendidos o descendidos, deidades, ángeles, hermanos mayores, marcianos, pleyadianos o como les dé la gana llamarlos o llamarse, que no sean compasivos, que no valoren la vida y la libertad de todos, no me interesa tampoco el discurso de políticos que no se valoren como ser humano y no valoren por tanto a cada uno de los seres de la existencia, no me interesa las palabras de quienes hablan de amor y promueven la división, no me interesan las sectas, las selecciones elitescas, la competencia, los conflictos y las guerras, no me interesa ser ni victima ni victimario de nadie, porque hasta el mismísimo infierno se transforma en un verdadero paraíso si solo dejamos a un lado el papel de pecadores o inquisidores. Por eso he mencionado, machacado, puesto en mayúscula, negrita y cursiva el hecho de que somos y seguiremos siendo ovejas, corderos, borregos y esclavos en la medida en que no nos planteemos profundizar en cada uno de nosotros, y revisemos cada una de esas creencias que están a lo interno, esas creencias que si revisamos están clavadas, incrustadas en nuestro adn, creencias que permitimos fueran parte limitante en nuestra memoria celular cuando asumimos la lógica occidental, oriental, del norte o sur, la que sea que hayamos asumido. Sentir, pensar y hacer en función de chantajes no es de seres que nos estemos planteando ser libres y conscientes, sino lo vemos, pues seguiré profundizando un poco más en otros elementos y quizás nos caiga la locha a quienes aun no nos ha caído.

La creencia en nosotros de que a algunos seres humanos, nos hacen seres sumisos, nos subordinan, es importante también que si nos parece, la revisemos, quizás nos subordinamos porque así lo queremos, porque no intentamos comprender nuestra esencia, nuestra humanidad, nuestra espiritualidad, nuestro contexto, nuestro papel como individuo, cuando digo como individuo me refiero a indivisible, único, soberano, independiente, a una especie de completa unidad que aunque esté interconectada y necesite para su subsistencia estar conectado con otras unidades o individuos, no es ni más ni menos que otra individualidad, no es ni más ni menos que otro ser vivo en este planeta o fuera del, si es que hay seres vivos en otros, o en otra dimensión conocida o no, si es que hay seres en ella, comprender lo que somos implica comprender que, por el hecho de que estemos donde estemos, no somos ni más ni menos que otros y por lo tanto nuestra sumisión quizás sea exclusiva responsabilidad de cada uno de nosotros. Revisemos nuestro pensar, sentir y hacer, nuestra cotidianidad, estemos pendientes y atentos a cada situación en nuestras vidas y decidamos en el presente, en el aquí y ahora que somos, si ¿libres o esclavos?.

La lógica grecorromana es la lógica aparentemente predominante al menos en “occidente” donde está la bendita autoridad, la bendita pirámide, que la reflejamos en infinidad de escenarios en nuestras vidas y en cada una del catajarro de creencias que podamos tener nosotros en nuestra mente. Creencias religiosas, creencias políticas que hasta en la forma en que nos vinculamos con los otros se manifiestan, creencias limitantes que hacen vernos como sujetos inferiores o superiores, que nos hacen creer somos mayores, menores o iguales, y que no nos permiten ver que, somos realmente distintos, tan distintos como lo son las variadas y distintas olas que hay en el mar, unas grandes y tormentosas, como un tsunami, que nos destruye si nos toca, otras más pequeñas casi tan sutiles como una simple onda en el agua que nos acaricia si también llegara a tocarnos, y así, así somos, no podemos ser idénticos a otros aunque nos empeñemos en eso, ni siquiera idénticos a nosotros mismos en un tiempo determinado porque somos dinámicos y cambiantes, sin embargo, nuestra esencia, nuestro origen, es el mismo porque todos estamos llenos de vida, y es la vida, es la existencia en nosotros, el existir, el estar, el ser, lo que nos señala un mismo origen.

Que seamos distintos no significa que actuemos como inferiores o superiores a otros seres, y de allí parto para hacer mi aporte en el derrumbe de creencias, como la religiosa, que nos presenta toda una estructura jerárquica con una cadena de mando, tal cual ejercito romano de hace dos milenios, unas estructuras jerárquica donde unos tienen más poder que otros, tal como en la política, asumimos que hay unos más poderosos que otros y nos creemos ese cuento y construimos la realidad en base a ese cuento, en base a esa limitante, entonces somos seres dependientes, dependientes de una autoridad, de un gobierno, de una religión, por no decir esclavos de una cosa o de otra, porque así como asumimos que hay seres “sobrenaturales” más poderosos que nosotros a nivel “espiritual” así lo asumimos en otras áreas de nuestras vidas y practicamos durísimo eso de la división, porque empezamos a partir de estos supuestos a dividirnos, hasta los que supuestamente tenemos una misma creencia porque...




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Un poco de caricatura no envilece el alma y ciertamente algo así nos sucede, unos y otros, que creemos esto o lo otro, que trabajamos para que mi “realidad superior” se imponga y no la tuya, así vamos con cada uno de nuestros dogmas, esto es lo que nos viene sucediendo desde hace siglos, es la bendita subordinación, la bendita sumisión, la legitimación en nuestras vidas de la superioridad o inferioridad de otros y el no aceptar realmente al otro tal cual es, con sus aspectos positivos o negativos, nos asumimos de esta forma y reproducimos el statu quo en cada espacio de nuestras vidas, no terminamos de liberarnos de esos condicionamientos en nuestra praxis, en nuestra vida, en nuestro accionar, no le damos la importancia adecuada al papel que tenemos cada uno de nosotros en este mundo y en esta vida, en esta realidad, en este contexto, en este aquí y ahora, cada uno de nosotros somos importantes, el solo hecho de estar aquí nos muestra que así lo somos, todos, cada uno de los seres vivo que hacen vida en este planeta lo somos, y merecemos además la existencia que tenemos, la que de una u otra forma nos hemos construido, sea cual sea nuestra existencia, sea cual sea nuestra realidad.

Reproducir conscientes o no, las acciones desagradables, vulnerantes de otros con reacciones igualmente vulnerantes y desagradables no transforma en esencia ninguna situación, ninguna realidad, solo oxigena y alimenta lo que quisiéramos modificar. Revisémoslo de esta forma un tanto cruel, si asesinamos a un ser para castigarlo por haber asesinado, estaríamos castigando una acción con el ejercicio de esta misma pero ahora por nuestra cuenta, lo que no eleva de ninguna forma está acción, sigue siendo la misma, matar, asesinar, aunque le tiremos encima el manto de la "justicia", estaríamos sencilla y llanamente actuando en el marco de las mismas reglas de juego del status quo en el que obró el ser castigado y por lo tanto, reproduciendo la creencia de que unos somos "buenos" y otros "malos", unos "inferiores" y otros "superiores", tipo película de Hollywood. Como dice mi Compadre, por la vía del Ojo por Ojo podemos quedarnos ciegos.

Ahora ¿qué pudiéramos hacer frente a lo mencionado?. Me ubicaré en un
escenario más concreto y de confrontación para seguir revisando. Intentemos antes de atacar al que oculta su rostro tras una capucha o tras la máscara de la venganza y el resentimiento, tras máscara de la vendetta, intentemos ver los rostros de niños que están ocultos no solos tras esas máscaras sino tras el rostro humano de la ira y la indignación, antes de atacar al que lleva un uniforme y también una máscara, intentemos igualmente ver el rostro del niño que lleva dentro, podemos seguir destruyendo nuestra humanidad y nuestro mundo o detenernos un instante y observarnos de verdad, tenemos el poder de destruir pero también el de amar para construir y cooperar, ¿podemos vivir todos juntos sin tener que ser idénticos unos a otros? Yo siento que si podemos, que podemos vivir siendo auténticos y libres.

Este mundo , nuestro hogar necesita que paremos, que detengamos toda la destrucción que generamos entre nosotros, una creencia religiosa o política no vale más que una sola vida y si no
preguntemosle a las madres de los jóvenes lamentablemente asesinados durante el 2014 y 2015 en las jornadas de protestas en Venezuela, a las madres de los que protestaban contra la política gubernamental como a las madres de los que defendían estás políticas, la vida como el amor, ni se compra ni se vende porque no tiene precio, absolutamente nada vale más que la vida misma. Podemos detener toda la destrucción que generamos a este mundo, podemos dejar de ser hostiles entre nosotros, podemos dejar de ser hostiles con nuestro mundo, con nuestras parejas, hijos, padres, hermanos, vecinos, podemos dejar de ser hostiles con nosotros mismos, crecer espiritual y materialmente sin necesidad de destruir, sin necesidad de que nos hagamos daño, sin que generemos dolor o nos generen dolor a nosotros, podemos crecer material y espiritualmente sin tormentos ni sufrimientos y tenemos toda la capacidad científico, tecnológica, espiritual y humana para hacerlo, no necesitamos ir a los Himalayas para encontrarnos con la paz y la armonía, no necesitamos ir al Vaticano para encontrar espiritualidad, no necesitamos asistir a misas, sesiones de meditación o yoga para ser seres espirituales, ya lo somos!, y el mejor templo con el que podemos encontrarnos los seres humanos, es con nosotros mismos, es con nuestro cuerpo físico, con nuestro espíritu, nuestra alma, y al final como al principio es nuestro que hacer, nuestro accionar y la forma en que nos vinculamos unos con otros lo que realmente mostrará que tanto hemos descubierto, que tanto hemos crecido, no son las veces que visitemos una iglesia, meditemos u oremos, es mi actitud conmigo y con el mundo la que expresa quien soy, es el soltar lo que tengamos que soltar para no destruirnos a nosotros mismos y a los otros lo que nos puede acercar a la paz y a la armonía. Es en nuestro sentir, pensar y accionar donde permitimos se materialice el amor o el desamor.

Pudiera creerse que asumirnos como seres libres o como esclavos es otra creencia que además divide, pero ser libres implica aceptar que otros sientan, piensen y actúen como les nazca hacerlo, y si alguien quisiera sentir, pensar y actuar como esclavo está en su derecho, es su vida, su proceso. Y como dije al principio, honro y respeto al otro tal cual haya decidido ser. Se que muchos seres humanos prefieren vivir como esclavos, dependientes y borregos, de quien vulnera sus propios derechos, y ciertamente el esclavo tiene derecho a ser esclavo si esa es su voluntad, a ellos, estén en el fondo de la pirámide de la que les he hablado o incluso tengan cuotas de “poder” dentro de esta, les digo, por más que se empeñen en intentar que otros también sean esclavos, por más que vulneren los derechos de otros por el simple hecho de sentir, pensar y actuar distinto, la libertad real, verdadera, no se las arrebatan a ningún ser consciente “quitándoles” sus derechos ni colocándolo tras rejas y menos quitándoles la vida. No tenemos el poder de liberar o esclavizar a otros, pero si el poder de decidir ser seres libres o esclavos. Si les pesa su cadena, encadenando a otros no se liberan, solo suéltenla y verán como ya no hay peso.

Así culmino este inconcluso post informandote además que hace poco cambié el sistema de comentarios y agregué contadores a las entradas, post o artículos, como quieras llamarle, y ahora es más fácil comentar, puedes identificarte con tus redes sociales y por supuesto tu decides si aparece tu comentario en tu red social o no. Ahora si, les dejo la última estrofa del tema "Mi Revolución" de la Banda Cuatro Pesos de Propina y uno de los vídeos publicado por ellos de este tema, disfrútenlo! Ah! lo pueden escuchar en #TSocialyRadio sus temas como ya he dicho no faltan dentro de la programación.

"Hoy que es tiempo de ser luz
esa es mi revolución
Llenar de amor mi sangre
y si reviento
Que se esparza en el viento
el amor que llevo adentro
Esa es mi revolución."


Un Abrazo para Todas y Todos!!.
Main Image pinguinos jpg by Leidi Forero on Flickr (CC BY 4.0) adapted text on the material

Acerca de Carlos Lara

Uno de los tantos seres que viviendo con libertad y amor practica el equilibrio entre el sentir, pensar y hacer. Perfectamente imperfecto, Padre de Victoria, mi Amada BB Bella, #TrabajadorSocial, Defensor de #NNA, Facilitador, #Renacedor, Editor Audiovisual, Multifacético, Felizmente soltero disfruto mi hacer, Soy Aquí y Ahora.
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